6 sept. 2007

The Forest of Oblivion


Acuarelas, lápices de color, pasteles y grafito. 2006.

29,7 x 21 cm.

Me basé en una fotografía que hice en el cementerio de Sant Gervasi, en Barcelona.
Pura experimentación entre trabajo y trabajo.

;)

1 comentario:

DW dijo...

En invierno, al alba, los bosques de nuestro pueblo se llenan de esas neblinas y me encanta observar como se desplazan y van desapareciendo poco a poco.

Se dice que las 12 de la noche es la hora de las brujas... pues yo pienso que el alba es la hora de los fantasmas.

Un abrazo de los que estrujan pero no duelen. ;)




Por cierto, Nuin, ¿y ese bosque existe?, ¿uno entra a buscar bolets y se olvida de lo que quiere? ;D

Un petonet!